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Introducción {{44::1}}1El primer relato que escribí, Teófilo, {trató} de todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, {{44::1}}2hasta el día en que fue recibido arriba, después de que por el Espíritu Santo había dado instrucciones a los apóstoles que había escogido. {{44::1}}3A estos también, después de su padecimiento, se presentó vivo con muchas pruebas convincentes, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles de lo concerniente al reino de Dios. {{44::1}}4Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre: La cual, {les dijo,} oísteis de mí; {{44::1}}5pues Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días. La ascensión {{44::1}}6Entonces los que estaban reunidos, le preguntaban, diciendo: Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel? {{44::1}}7{Y} Él les dijo: No os corresponde a vosotros saber los tiempos ni las épocas que el Padre ha fijado con su propia autoridad; {{44::1}}8pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra. {{44::1}}9Después de haber dicho estas cosas, fue elevado mientras ellos miraban, y una nube le recibió {y le ocultó} de sus ojos. {{44::1}}10Y estando mirando fijamente al cielo mientras Él ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, {{44::1}}11que {les} dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este {mismo} Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo. En el aposento alto {{44::1}}12Entonces regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. {{44::1}}13Cuando hubieron entrado {en la ciudad,} subieron al aposento alto donde estaban hospedados, Pedro, Juan, Jacobo y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Jacobo {hijo} de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, {hijo} de Jacobo. {{44::1}}14Todos estos estaban unánimes, entregados de continuo a la oración junto con las mujeres, y {con} María la madre de Jesús, y con los hermanos de Él. La suerte de Judas y la elección de Matías {{44::1}}15Por aquel tiempo Pedro se puso de pie en medio de los hermanos (un grupo como de ciento veinte personas estaba reunido allí), y dijo: {{44::1}}16Hermanos, tenía que cumplirse la Escritura {en} que por boca de David el Espíritu Santo predijo acerca de Judas, el que se hizo guía de los que prendieron a Jesús. {{44::1}}17Porque era contado entre nosotros y recibió parte en este ministerio. {{44::1}}18(Este, pues, con el precio de su infamia adquirió un terreno, y cayendo de cabeza se reventó por el medio, y todas sus entrañas se derramaron. {{44::1}}19Y {esto} llegó al conocimiento de todos los que habitaban en Jerusalén, de manera que aquel terreno se llamó en su propia lengua Acéldama, es decir, campo de sangre.) {{44::1}}20Pues en el libro de los Salmos está escrito: Q<\>UE SEA HECHA DESIERTA SU MORADA</>, <\>Y NO HAYA QUIEN HABITE EN ELLA</>; y: Q<\>UE OTRO TOME SU CARGO</>. {{44::1}}21Por tanto, es necesario que de los hombres que nos han acompañado todo el tiempo que el Señor Jesús vivió entre nosotros, {{44::1}}22comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea constituido testigo con nosotros de su resurrección. {{44::1}}23Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás (al que también llamaban Justo) y a Matías. {{44::1}}24Y habiendo orado, dijeron: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstra{nos} a cuál de estos dos has escogido {{44::1}}25para ocupar este ministerio y apostolado, del cual Judas se desvió para irse al lugar que le correspondía. {{44::1}}26Echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, y fue contado con los once apóstoles.

Autor del estudio: Enrique Contreras