Juan 10:19–21:
La división causada por las palabras de Jesús
Juan 10:19–21 (LPP)
Interpretación correcta de Juan 10:19–21
Después de las declaraciones de Jesús acerca del buen Pastor, de las otras ovejas y de Su entrega voluntaria (Juan 10:14–18), vuelve a producirse división entre Sus oyentes. Algunos responden acusándolo de tener un demonio y estar fuera de Sí, mientras otros comparan esa acusación con Sus palabras y con la señal reciente de haber abierto los ojos del hombre que había nacido ciego.
(v. 19)
«Por tanto, hubo otra vez división entre los judíos por estas palabras.»
Juan señala que hubo «otra vez división» entre los judíos.
No es la primera vez que ocurre. Ya había habido división acerca de Jesús anteriormente (Juan 7:43; Juan 9:16).
Ahora la causa inmediata son «estas palabras», es decir, lo que Jesús acaba de declarar acerca de ser el buen Pastor, poner Su vida por las ovejas y tener autoridad para tomarla de nuevo.
Sus oyentes no llegan a una conclusión común acerca de Él.
(v. 20)
«Y muchos de ellos decían: “Tiene un demonio y está loco. ¿Por qué lo escuchan?”.
Muchos responden rechazando completamente a Jesús.
Lo acusan de: «tener un demonio» y «estar loco».
La acusación de tener un demonio ya había aparecido anteriormente en Juan 8:48, Juan 8:52. Ahora vuelve a utilizarse como explicación para descartar Sus palabras.
Además preguntan: «¿Por qué lo escuchan?»
No solamente rechazan a Jesús ellos mismos, sino que consideran que los demás tampoco deberían seguir prestándole atención.
(v. 21)
«Otros decían: “Estas no son palabras de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?”.»
Otros oyentes rechazan esa explicación.
Primero apelan a las palabras de Jesús:
«Estas no son palabras de un endemoniado».
Luego apelan a Su obra:
«¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?»
La referencia vuelve directamente a la señal de Juan 9. La sanidad del hombre que había nacido ciego continúa funcionando como evidencia que deben explicar al intentar juzgar quién es Jesús.
Este grupo todavía no formula una confesión completa acerca de Su identidad. Sin embargo, reconoce que la acusación de posesión demoníaca no concuerda ni con Sus palabras ni con la obra que acaba de realizar.
Implicaciones
- Las palabras de Jesús continúan produciendo respuestas divididas: algunos lo rechazan abiertamente mientras otros cuestionan las acusaciones contra Él.
- La acusación contra Jesús debe enfrentarse con Sus palabras y Sus obras: algunos reconocen que lo que Él dice y hace no encaja con la acusación de estar endemoniado.
- La señal del ciego de nacimiento sigue dando testimonio acerca de Jesús: incluso después del interrogatorio de Juan 9, Su obra continúa siendo parte de la discusión acerca de Su identidad.
- No todos los que rechazan una acusación contra Jesús han llegado todavía a comprender plenamente quién es Él: el segundo grupo cuestiona la acusación, pero el texto no dice todavía que haya creído.
Aplicaciones
- Considera conjuntamente las palabras y las obras de Jesús: ambas forman parte del testimonio acerca de quién es Él.
- No aceptes una acusación simplemente porque otros la repitan: examina si realmente concuerda con la evidencia.
- No descalifiques a Jesús para evitar considerar lo que dice: Sus palabras deben ser escuchadas y evaluadas por lo que realmente afirman.
- Sigue avanzando desde reconocer que una acusación es falsa hacia comprender quién es Jesús: descartar una explicación incorrecta no equivale todavía a conocer plenamente Su identidad.
Resumen
En Juan 10:19–21, las palabras de Jesús vuelven a producir división entre los judíos. Muchos lo rechazan acusándolo de tener un demonio y estar loco, y preguntan por qué alguien debería escucharlo. Otros, sin embargo, consideran que esa acusación no concuerda con Sus palabras ni con la señal reciente de haber abierto los ojos del hombre que había nacido ciego. Aunque este segundo grupo todavía no expresa una confesión completa acerca de quién es Jesús, reconoce que la explicación ofrecida por Sus adversarios no corresponde con la evidencia que tienen delante.
Oración
Padre nuestro, te damos gracias porque por medio de Tu Hijo has hablado y has realizado obras que dan testimonio acerca de quién es Él.
Ayúdanos a considerar con seriedad las palabras y las obras de Jesucristo y a no aceptar acusaciones o conclusiones que contradigan aquello que has revelado.
Danos discernimiento para reconocer la verdad y humildad para seguir creciendo en el conocimiento de Tu Hijo.
Guárdanos de descalificar aquello que no queremos escuchar y haznos atentos a la evidencia que has puesto delante de nosotros.
Te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
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